Dante miró su propia silueta en la pared. Por un segundo, la sombra giró la cabeza para mirarlo de vuelta con unos ojos que no existían en el rostro del hombre de carne y hueso. El extraño desapareció tan rápido como había llegado, dejando tras de sí un rastro de ozono y el sobre cerrado.
Dante no se inmutó. Su , proyectada contra la pared de madera, pareció alargarse y ondularse de forma independiente a su cuerpo. LA SOMBRA DE DANTE Un ExtraГ±o En El Bar (Spani...
¿Te gustaría que profundice en el de Dante o prefieres explorar qué contiene el sobre negro que dejó el extraño? Dante miró su propia silueta en la pared